El Museo de la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid. Por Félix José Hernández.
El Museo de la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid. París, 6 de agosto de 2008.
Mi querida Ofelia
José Lázaro Galdiano, bibliófilo, editor y coleccionista, además de hombre de negocios, dispuso, junto con su esposa, Paula Florido y Toledo, de una inmensa fortuna. Al fallecer en 1947 cedió sus bienes al Estado, creándose la Fundación que lleva su nombre, que incorporó tan generoso legado. En 1951 se abrió al público el museo que custodia sus colecciones, tras una rotunda reforma de la que fuera vivienda familiar, la Casa-Palacio Parque Florido, que hoy puede contemplarse en todo su esplendor tras su restauración. Los interiores se dispusieron según necesidades decorativas, al gusto de la época en la planta primera, subrayadas por agrupaciones de objetos, con espacios diseñados por el arquitecto Fernando Chueca Goitía.

El departamento de documentación y difusión de la Fundación redactó en 1999 una sucinta guía profusamente ilustrada que se ajustaba al recorrido establecido en los años cincuenta. Tras la rehabilitación integral de la casa-palacio e implantación de la nueva museografía, las colecciones se han ordenado siguiendo un guión expositivo muy preciso, al tiempo que se han puesto al día y revisado la mayor parte de las viejas atribuciones.
El museo está formado con parte de las colecciones legadas por Don José E Lázaro Galdiano al Estado español, que creó en 1948 la Fundación que lleva su nombre. Además del Museo, la Fundación gestiona una importante Biblioteca, un Archivo, el Gabinete de Estampas y Dibujos y edita, entre otras publicaciones, la veterana revista de arte « Goya ».
En el número 261 de noviembre-diciembre 1997, de “Goya” , pude leer un excelente artículo escrito por Don Juan Antonio Yeves*, cuyo título es : “Don José Lázaro Galdiano: bibliófilo y bibliógrafo”. La colección de obras artísticas comprende una excelente pinacoteca, imprescindible para la historia de la pintura española, en la que destacan las obras de Francisco de Goya, y que también incluye importantes pinturas europeas. Se complementa con escultura y artes suntuarias fechadas entre el siglo IV antes de Cristo y la primera mitad del XX.
Vista de la sala de arte español de los siglos XV y XVI.
En la planta baja se ofrecen al visitante las claves para comprender la colección, sus orígenes y su aportación a la Historia del Arte, además de un paseo estético por sus más hermosos tesoros. La primera planta. Don José Lázaro formó una gran colección de obras de arte de procedencia europea y fundamentalmente española. Para este navarro cosmopolita la producción artística hispana era motivo de orgullo nacional y expresión de la riqueza del país. En esta planta se reúne una selección de las obras españolas, ordenadas cronológicamente: pintura, escultura y artes suntuarias, en el marco de los salones de aparato de la residencia del matrimonio Lázaro-Florido. Preside lo que fue la Sala de Baile, uno de los más bellos y conocidos retratos del siglo XIX, el de nuestra inolvidable Gertrudis Gómez de Avellaneda (Puerto Príncipe, Cuba 1814-Madrid 1873), pintado en 1857 por Federico Madrazo (1815-1894). En él acertó el pintor al plasmar la dignidad y elegancia que caracterizaron la personalidad de nuestra ilustre escritora.

La segunda planta.
En ella se ofrece un contrapunto al panorama artístico español exhibido en la primera. Las escuelas europeas más importantes (Italia, Flandes, Holanda, Alemania, Francia e Inglaterra), durante medio milenio de la historia del continente, se hallan aquí representadas con pintura, escultura y artes suntuarias. Algunas de ellas, como las producciones flamencas o italianas, están directamente vinculadas a la historia del arte español, por lo que resultan adecuado complemento para la visión integral que Lázaro intentó transmitir por medio de su colección; incluyendo algunas rarezas, como la presencia de la pintura inglesa, inhabitual en las pinacotecas españolas. La tercera planta. El ambiente de esta planta, caracterizado por una alta densidad de objetos, evoca los gabinetes históricos del coleccionismo europeo. A medio camino entre el almacén y la exposición permanente, este Gabinete se dedica a exhibir las colecciones no representadas en las demás plantas, destacando especialmente las de armas, marfiles, textiles, monedas y medallas; asimismo, se complementan otras, como la escultura, cerámica, vidrio, bronces, platería, esmaltes, sigilografía y arqueología.
Es necesario visitar la Cámara del Tesoro, verdadera Wunderkammern que reúne varios centenares de piezas desde el siglo IV antes de Cristo hasta el siglo XX: el Gabinete de Goya ( del cual te escribiré en mi siguiente carta), el Gabinete de Miniaturas, y contemplar las obras de El Greco, Sánchez Coello, Ribera, Zurbarán, Velázquez, Murillo, Carreño, Claudio Coello, Paret, Vicente López, Madrazo, Lucas, Sittow, Benson, Isenbrandt, El Bosco, Cranach, Teniers, Cavallino, Constable, Reynolds y otros importantes autores de las principales escuelas europeas, sin olvidar la bellísima tabla del “Salvador adolescente” en la que uno de los discípulos más dotados de Leonardo da Vinci, seguramente Giovanni Antonio Boltraffio, tradujo en pintura un perdido diseño del maestro.
Además del Museo, La Fundación Lázaro Galdiano gestiona una importante Biblioteca, un Archivo, el Gabinete de Dibujos y Estampas y edita, entre otras publicaciones, la veterana revista de arte « Goya ».

*Le doy mis más sinceras gracias a Don Juan Antonio Yeves Andrés, director de la Biblioteca de la Fundación Lázaro Galdiano, por su amabilidad y por todas las explicaciones y documentación que me ofreció, lo que me ha permitido escribir ésta y la siguiente crónica que será dedicada a la presencia de la obra del genial Goya en el Museo. Un gran abrazo desde la Vieja Europa. ¡Vieja, pero con mucho encanto!

LA FUNDACIÓN LÁZARO GALDIANO. Calle Serrano, 122 28006 Madrid. Teléfono: (34) 91 561 60 84 Fax: (34) 91 561 77 93
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